A huge collection of 3400+ free website templates JAR theme com WP themes and more at the biggest community-driven free web design site
Inicio / Opino, luego existo / La ametralladora y el fusil

La ametralladora y el fusil

Nuevo armamento

Nuestra Clase Política tradicional ha agotado un Modelo de Gestión y la nueva le está dando… estopa.

Reflexiones acerca de qué ocurre cuando se agota un Modelo de Gestión

Quién no recuerda las películas en las que veíamos a los ejércitos de Napoleón luchando contra los rusos y austriacos en Austerlitz o sobre la Guerra de Secesión Norteamericana. Allí los soldados de infantería se enfrentaban en filas apenas separadas doscientos metros y mientras una cargaba de rodillas el arcabuz o el mosquete, la posterior en pie disparaba sobre sus cabezas.

Cuando el enemigo respondía era raro que quedase títere con cabeza.

La clave de la victoria radicaba en el número de soldados, cuantos más mejor.

Se combatía en “Orden Cerrado”, táctica de combate que ya brindó muchos laureles a los tan temidos “Tercios de Flandes”, ilustres antecesores de la Gloriosa Infantería Española.

Si bien la ametralladora ya fue usada en la guerra de Secesión Norteamericana – se ve que en esto del matar los Yankees siempre han demostrado mucho provecho y aplicación-  en Europa son los franceses quienes al igual que inventaron la guillotina, brindaron después  a la humanidad el beneficio de matar al por mayor- ambas cosas digna del más alto encomio.

Fue en 1865 que “Monsieur Reffey” inventa la “Metrailleuse” raro artefacto compuesto por veinticinco cañones concéntricos capaz de disparar hasta 150 proyectiles por minuto.

La humanidad acababa de descubrir cómo suplir el poder mortífero de 150 infantes con sus respectivos mosquetones (Chassepot –Francés o Dreyse Alemán) por una sola máquina del infierno.

Entre 1870 y 1871 Francia y Prusia se enfrentan –una vez más- y esta por culpa de la sucesión al trono de España.

  • El 16 de Agosto de 1870 en la batalla de “Mars La Tour” el alto mando francés, ante la inminencia de la derrota, se decide a utilizar por vez primera en Europa la ametralladora.

La sorpresa y el efecto devastador sobre las tropas prusianas no son para describirlos.

Las filas de infantes eran barridas a tal velocidad que el general que las mandaba, anclado en su viejo paradigma del “Orden Cerrado”, enviaba constantes mensajeros al Estado Mayor prusiano en demanda de más y más soldados con los que cubrir las tremendas bajas que la “Metrailleuse” le producía, pero sin cambiar la disposición de los infantes.

Las bajas se fueron cubriendo hasta que el batallón que operaba en la reserva quedó tan diezmado como el que lo hacía en primera línea.

La clave del éxito pasó a ser la cadencia de fuego.

Nunca tan ínclito general pensó que si sus hombres se dispersaban y cubrían salvarían la vida – y la batalla-. Se ve que esto era una forma muy avanzada de pensar.

Una vez relevado tan inoperante mando, el Estado mayor prusiano rectificó su estrategia y su táctica – que lo primero sin lo segundo no es nada- y los ejércitos prusianos adoptaron un nuevo modelo de gestión – el “Orden Abierto” de combate donde el “Tiro al Blanco” había pasado a la historia.

Prusia ganó la guerra.

En 1884 aparece la primera ametralladora de verdad, inventada por el estadounidense nacionalizado británico Hiram Maxim, que utilizaba el efecto de los gases de proyección para provocar el retroceso del cañón, el montado del cierre, la expulsión del casquillo y la alimentación con otro nuevo cartucho obtenido de una cinta en el lateral del arma (https://es.wikipedia.org/wiki/Metrallera).

Su aparición cambió decisivamente el sistema de combatir, que no había sufrido grandes evoluciones desde la época napoleónica, y junto a la artillería, obligó al uso de trincheras y convirtió la guerra en líneas estáticas desde las que se lanzaban asaltos masivos de infantería contra las líneas enemigas, que normalmente acababan en masacres inútiles.

Como respuesta a la ametralladora aparecieron el carro de combate para asaltar las líneas defendidas por ametralladoras y las primeras soluciones que permiten a la infantería llevar armas automáticas para el asalto, como el subfusil o las primeras ametralladoras ligeras.

Ante nuevas circunstancias es preciso olvidar antiguos paradigmas
Nuevo armamento

Un nuevo tipo de armamento ha hecho irrupción en el Congreso ante el cual la Clase Política tradicional está inerme.

El hecho es que nuestros políticos “Clásicos” siguen pensando en el Orden Cerrado y  han aparecido unos “Guerrilleros” que, armados de besos, biberones y redes sociales, les están barriendo del campo de batalla.

¿Hasta cuando seguirán anclados en el viejo paradigama?

Se aceptan apuestas

 

Acerca de Miguel González-Quijano

1951 – Madrid. Licenciado en Ciencias Económicas. Ha desarrollado su carrera profesional en la Consultoría : España, Argentina, Turquía, México. Su interés se centra en todo lo referente a la cultura y especialmente la Historia moderna. Amante de la música clásica, la lectura, la montaña y las motocicletas.

Puedes consultar

Cuatro estaciones en La Habana (serie TV)

Estoy siguiendo, entre interesado y curioso, esta serie de TV que nos cuenta las experiencias …

Un comentario

  1. Hola a todos.
    Cierto que la clase política tradicional está anticuada sobre todo en sus formas de expresión. Sin embargo, lo que en realidad hace atractivos a algunos nuevos partidos es que, posiblemente debido a su juventud, aún no nos han robado. Y no sólo me estoy refiriendo al dinero, sino también a las ilusiones.
    fer

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *